miércoles, 2 de julio de 2014

Si ya sabes cómo nos ponemos, para qué te retratas

Xavier Q Farfán

Las fotos de Angélica, la esposa del Presidente, en 10 patadas

   La neta que nos encantan los vasos de agua, y no porque tengamos mucha sed, sino para ahogarnos en ellos. Pero convenientemente nunca nos ahogamos de verdad: sólo armamos tremenda pataleta y al rato nos salimos del vaso, despeinados y  exhaustos, para buscar la siguiente excusa e iniciar otro megaberrinche acuático Los mexicanos disfrutamos horrores hacer de cualquier trivialidad un escándalo de proporciones sísmicas, de 7 grados Richter como mínimo. Pero qué le vamos a hacer, así semos de nacencia. Yo se que tú no eres así, acuánime lector mío, pero nosotros sí.
      El tema de moda, motivo de cualquier cantidad de temblores pseudomorales, de las críticas más encarnizadas y también de comentarios benévolos, why not, son las fotos que se hizo la esposa el Presidente Peña, Angélica, y que aparecieron en Marie Claire, que como sabemos es una  revista del corazón, de las llamadas rosas cuyos tópicos son la belleza, la ropa para la temporada otoño-invierno, los perfumes, la vida de las celebridades y sus chismes, etc. No es, evidentemente, una revista de noticias, ni de política, ni de opinión, ni de análisis social, ni de nada por el estilo. ¿Estamos?
    Así que para darle fin a esta controversia improductiva y que mañana busquemos otro vaso en el que nos podamos ahogar feliz y fingidamente, este foro embrionario propone las siguientes conclusiones:

1. En sus fotos, la Primera Dama luce hermosa.
2. Ser Primera Dama no es impedimento para hacer una sesión fotográfica.
3. No es ilegal que una revista publique fotos de la esposa del Presidente.
4. Tampoco es ilegal que el set de la sesíón de fotos haya sido en Los Pinos.
5. Por más que le busco no encuentro la "pose sexi", de la que tanto se quejan.



 
6. La Señora Peña no estudió para Primera Dama, estudió para artista y modelo.
7. Prefiero a Angélica como Primera Dama que a Laura Bozzo, por ejemplo.
8. La sesión fotográfica se hizo con fines de asistencia social.
9. El esposo de la Primera Dama está enflacando mucho.
10. Yo no voté por el esposo de la Primera Dama.

   Después de esta precisiones ojalá que ya termine esta polémica anodina en torno a las imágenes de las discordia de Angélica Rivera, la cónyuge artista del Presidente Peña, hermano gemelo de Jimmy Neutrón. ¿O será Jimmy de incógnito Región 4?
   De despedida quiero decir, por segunda ocasión, que Angélica no es La Gaviota, que La Gaviota es Margarita Rosa de Francisco, pero nadie me hace caso, menos tú rebelde lector, con el cuento de que ya somos de confianza. Namaste.
 

martes, 1 de julio de 2014

Del Coronel Custer al Archiduque Francisco Fernando

Xavier Q Farfán

Cualquier pretexto es bueno para empezar una guerrita


   Todo se reduce a dos cuestiones principales: la ambición y el deseo, casi biológico en todos, pero siniestramente torcido en unos cuantos, de pretender imponer sus ideas a los demás, por las buenas o por las malas. Podríamos encontrar más, si nos lo proponemos, pero estas dos son las causas principales de cualquier guerra en este mundo. Normalmente se disimulan con pretextos nobles y libertarios, con causas justas por el bien de los pueblos, por la democracia, etc. Y se disimulan muy mal. es más, pareciera que los belicosos se empeñan en ofrecer argumentos muy estúpidos para iniciar cualquier conflicto. Si damos un vistazo rápido a algunas disputas armadas, veremos que sus "factores precipitantes" fueron en realidad muy malos intentos por encubrir la codicia o el autoritarismo ideológico subyacentes.

- Guerra del Golfo Pérsico, o la Madre de Todas las Batallas
Lo que dijeron: Defender al Estado de Kuwait de una ocupación iraquí, encabezada por el sinvergüenza Saddam. (Después, a Hussein le inventaron otra guerra y ahí sí se lo echaron)

- Guerra de Vietnam.
Lo que dijeron: Evitar la reunificación de los vietnamitas bajo la sombra maligna de los perversos comunistas.

- Guerra en Siria.
Lo que dijeron: El régimen del mal de Bhasar al Asad usa armas químicas contra los rebeldes, entrenados por E.U., y la ofensiva "aliada" en su contra está en veremos.

- Guerra de Libia.
Lo que dijeron. Acabar con el gobierno autoritario y sangriento del demente Coronel Maumar el Gadafi para que los libios pudieran al fin, acceder a la libertad y a la democracia.

   Después de un largo etcétera de pretextos bobos para iniciar cada guerra que este extraño mundo ha visto, y que parece el cuento de nunca acabar pues todos los días, en cualquier lugar, se libra una, me convenzo más que la ambición de los poderosos es la causa principal. Me queda claro que los recursos materiales (lease petróleo), la multimillonaria industria armamentista, el expansionismo territorial, la imposición ideológica, etc., son sus verdaderos detonantes.
   Saco a relucir este desafortunado tema de los pleitos, pues durante el mes de junio se recordaron algunos de nuestra historia, que quedan además como ejemplos de lo que no debemos hacer, en el hipotético caso de que los hombres fuéramos un poquitín sensatos.

"Es que asesinaron al Archiduque", fue la explicación para 9 millones de muertos

   Resulta que el 28 de junio de 1914, en Sarajevo, asesinaron a Francisco Fernando de Austria, heredero al trono del imperio austro-hungaro. Esto fue suficiente para que los austriacos declararan las guerra a Servia, y en cuestión de días Europa se convirtió en un infierno. La Triple Alianza: Alemania, Italia y Austria-Hungría contra el Triple Entente: Francia, Inglaterra y Rusia. (En el transcurso de la guerra ambas alianzas tuvieron cambios, pues algunos países se cambiaron de bando, según convenía hacerlo).
   El saldo de esta conflagración fue de más de 9 millones de muertos y la modificación del mapa territorial y político de Europa, y todo porque mataron al Archiduque. Y no digo que el asesinato de Francisco Fernando no sea un hecho detestable, como son todos los asesinatos, pero usarlo como pretexto de la barbarie ya es cosa de locos.

Un Caballo Loco, ni tan loco, le ganó la partida a Custer, el héroe

   En el otro lado del mundo, en el oeste de Estados Unidos, otro hecho bélico se registraba el 26 de junio de 1876 cuando las tribus indígenas al mando del Gran Jefe sioux Caballo Loco propinaron sangriento revés al regimiento del famoso Teniente Coronel George Custer, en Little Big Horn, Montana. Este choque se derivó del empeño colonizador americano, porque los indios incomodaban el desarrollo del tren hacia la costa occidental.
   Años atrás, a regañadientes y después de cruentas batallas con los militares, los indios habían accedido a quedarse en las reservaciones que el gobierno les había asignado, pero su naturaleza nómada los llevó a ignorarlas. Este desacato y el obstáculo que representaban para el progreso, fue la razón de la campaña del Coronel Custer contra los pieles rojas que terminó en el sonado desastre para los cara pálida que todos conocemos: 268 militares muertos, incluido el propio Custer.
   Y pensar que en alguna parte de mi alocada infancia (sin bostezar por favor, querido lector) creí que Custer, Caballo Loco, Toro Sentado y Nube Roja eran personajes de una película fantástica que podía ver por horas y en la que todos se repartían por igual moquetes, balazos y cuchilladas. Pero no, la realidad supera a la ficción, como siempre.


El Teniente Coronel George Amstrong Custer. 



Toro Sentado, líder espiritual de los indios Sioux.


La Batalla de Little Big Horn, en Montana EU. 



El asesinato de Francisco Fernando en 1914 fue la excusa
para iniciar la Primera Guerra Mundial.

domingo, 29 de junio de 2014

Holanda ganó, México no perdió. A otra cosa mariposa

Xavier Q Farfán


Las Cláusulas de Dios en caso de no ganar


   No se compara con nada en la vida, es como un gusto que inicia en la boca, en la garganta, en el estómago y luego se pasa a la piel: la electrifica, la eriza. Adrenalina pura. No, definitivamente no hay nada como la victoria. Y hablo de cualquier victoria, en cualquier aspecto: la graduación de un hijo, la promoción en el trabajo, en la partida de ajedrez. en el futbol. Ser el mejor está en el diseño primario del hombre, y aunque pareciera un afán personal, y a veces colectivo, la carga instintiva y de adaptación siempre está ahí, en pos de una especie en evolución constante, cada vez más apta. No hay duda, Dios nos hizo para ganar, todo nos dio para ganar, pero con algunas limitantes.
   En efecto, en el Manual de Uso del Género Humano, en el apartado dedicado al deseo y capacidad de triunfo, Diosito incluyó un par de cláusulas -en letras pequeñas por supuesto, para recordarnos que tiene un sentido del humor maravilloso- que dicen, palabras más palabras menos:
Cláusula 1. Todas las victorias de los hombres serán planeadas y decididas exclusivamente por el Fabricante; no habrá éxito alguno que no sea producto de Su Voluntad.
Cláusula 2. En virtud de que los hombres son tantos, de manera que es imposible que todos ganen al mismo tiempo, el Fabricante incluye en este modelo la capacidad de admitir los triunfos de otros, sin que esto signifique necesariamente una derrota. Así o más claro.

   Luego entonces no hay razón para ponerse dramáticos porque Holanda le ganó a México en la Copa Mundial de Futbol en Brasil. No pasa nada; la rotación y la traslación de nuestro planeta seguirán sus cursos habituales, y nosotros mañana lunes habremos de continuar nuestras vidas normales, eso sí, sin la esperanza de ver campeona a nuestra selección. Sin embargo durante dos semanas tuvimos en nuestras bocas el sabor incomparable de la victoria. Yo personalmente lo disfruté mucho y lo hubiese disfrutado mucho más con un trofeo, pero no sucedió. Ni hablar.
   No soy especialista del ramo -y serlo me daría mucha flojera, y además mi capacidad de decir pendejadas, gracias a Dios, es limitada- pero yo vi jugar mejor a los mexicanos: estaban "conectados", como quería el entrenador que estuvieran, pero no se por qué y en qué momento se "desconectaron" y los nórdicos lo capitalizaron muy bien para despedirnos de la competencia. Me queda claro que, además de jugar muy bien, hay otras variables que deciden al ganador. Hoy sucedió algo así y no debemos culpar a nadie, ni a los holandeses siquiera. Son cosas del futbol. Eran 11 tipos provistos de un par de piernas formidables y un cerebro genial frente a 11 tipos provistos de un par de piernas formidables y un cerebro genial. En resumen no perdimos, simplemente esta vez no ganamos.
   Y lo que son las cosas. Las televisoras, que estaban con tremendas uñas si México seguía avanzando, tampoco perdieron: simplemente dejarán de recibir las carretadas de billetes que los anunciantes les pensaban pagar por la descomunal audiencia durante los juegos, si la Selección hubiera continuado. Qué pena. Pero tenemos el día de hoy, sólo hoy, para sacar toda nuestra frustración por el sueño interrumpido: le podemos gritar a Robben que cómo es cabrón, que para qué se tiro el maldito clavado; le podemos reclamar al árbitro su ceguera selectiva; podemos maldecir contra KLM porque su mensaje de "Adiós amigos" nos pareció ofensivo. En fin, hoy estamos hipersensibles por que no ganamos, pero mañana a otra cosa mariposa. Y esta vez no estamos horrorizados, estamos Herrerizados. Namasté.

La broma de KLM a algunos les cayó de peso. Mientras seamos nosotros

los que nos burlemos todo está bien, pero cuidado que los demás lo hagan.
Nos ponemos como nenas.


Dedicado para el Piojo. Gracias Miguel, por el equipo y por el show.



jueves, 26 de junio de 2014

Señor, ¿me podría prestar su flauta un ratito?

Xavier Q Farfán

El Flautista de Hamelín, leyenda extraordinaria

   Los hermanos Grimm, Jacob y Wihelm, portentosos cuentistas alemanes de las primeras décadas del Siglo XIX, hicieron una adaptación de una leyenda de su país que data de 1284, sucedida en Hamelín (Hameln) cerca del río Weser. Todos conocemos esta historia porque se hizo inseparable de la infancia de muchas generaciones, occidentales sobre todo: El Flautista de Hamelín. No conozco un niño al que no se pueda domesticar cada noche con este cuento, o cualquier otro, de los Grimm. Habrá casos en que esto no resulte y el cloroformo sea una idea extrema, pero efectiva.
   Recordé esta fábula germana, lectora amable, porque precisamente este día, 26 de junio, se celebra el aniversario de la venganza del flautista excéntrico, pero vamos por partes.
   La historia señala que alguna vez en el pueblito de Hamelín, sus vecinos estaban muy alarmados por una plaga enorme de ratas, que cada vez crecía más y no sabían cómo acabarla. Un buen día pasó por el pueblo un personaje extraño, con vestimenta muy colorida y prometió a los asustados habitantes acabar con los roedores a cambio de una buena paga. Aceptaron el trato así, verbal y sin intercambio de documentos y firmas y el forastero procedió a cumplir su parte. Saco de entre sus ropas una flauta y empezó a tocar con ella una melodía y para el azoro general, las ratas empezaron a salir de sus escondites y como hipnotizadas siguieron al flautista hasta un río cercano, el Weser y ahí se ahogaron todas.
   Terminada la misión, el flautista regresó al pueblo a cobrar lo convenido por acabar con la infestación y los aldeanos, que vieron su problema arreglado y al fin humanos, se negaron a pagar. El encantador de ratas se marchó del pueblo muy enojado y aparentemente todo volvió a la normalidad en Hamelín; muy pronto todos olvidaron este episodio desagradable de las ratas pero el flautista, al parecer no, pues regresó un 26 de junio, y cuando los adultos estaban en Misa, sacó su flauta mágica y se puso a tocar otra melodía, con la atrajo ahora a 130 niños y desapareció con ellos para siempre jamás.
   Qué tal con la fábula, y qué tal con el flautista que se cobró "a la china" lo que los ingratos hamelinenses no le quisieron pagar. Y ahora sí, con esta historia voy a dormir como niño, como si no debiera nada a nadie. Pero antes me gustaría saber dónde vive el flautista para ir a pedirle prestada su flauta nomás un ratito, porque de repente me dieron ganas tocarla afuera de los congresos locales y de los palacios de gobierno para ver quién sale. Conste que no estoy insinuando nada; es sólo curiosidad, pues ni siquiera se por dónde está el Río Weser. Namasté.

El Flautista de Hamelín. Un día como hoy regresó por su revancha.

Con Slim sólo me falta dormir

Xavier Q Farfán

La vida no es vida sin Carlos, el millonario

   Carlos Slim Helú es el hombre más rico de México y el segundo del mundo, si los momios de Forbes no se han movido hasta ayer. Y literalmente lo veo hasta en la sopa, que el día de hoy tocó de fideos, muy sabrosa por cierto, aguadita con harto cilantro. Así es, amigo mío, el millonario de origen libanés está presente, aunque él no quiera y yo tampoco, en casi todo lo que hago durante el día. Es como, si se me permite una comparación tonta, el ojo del Gran Hermano.
   Y conste que no es una queja, no, pues la final de cuentas a mi no me interesa mucho saber quién es el dueño de la empresa que fabricó mi cepillo de dientes, por ejemplo, mientras que mi cepillo de dientes no me lastime las encias. Sin embargo resulta un poco perturbador imaginar que un solo tipo esté detrás de muchos de los servicios que utilizo o de las cosas que compro. Y haciendo cuentas, pues creo que nomás me falta dormir con Carlos.
  Más allá de las versiones de cómo fue que construyó su imperio económico, la presencia de Slim en cualquier actividad cotidiana es evidente, y a veces indispensable. El dice que la disciplina personal y la diversificación de sus negocios han sido los motores que llevaron su barca al nivel de riqueza inconmensurable, casi obsceno, que ahora detenta. Y claro que no faltan los malpensados de siempre que afirman que sólo es el administrador de los bienes malhabidos de políticos transas. Sabrá Dios.
  Y mientras son peras o son manzanas, el ingeniero sigue haciendo negocios exitosos al rededor del mundo: compra empresas quebradas o ineficientes y las hace rentables, tiene su ojo puesto en la TV abierta mexicana y hasta equipos de futbol profesional lucen en su lista de propiedades, que es muy larga. Tan larga que algunos le han sugerido "donar" parte de su fortuna para la asistencia social, y le ponen como ejemplos a Bill Gates y Warren Buffet, multimillonarios gringos que ya han regalado la mitad de su plata para obras de beneficiencia pública. Y Slim afirma que cree más en las inversiones que generan más y mejores empleos, que andar por ahí repartiendo dinero a los pobres.
   Pero volviendo a la parte en que el dueño de Telmex está como una sombra en mi vida diaria, si me permites adinerado lector, te voy a compartir algunos momentos de esta comunión no solicitada con el magnate a quien puntualmente aporto, cosas del mercado, algunas monedas que apenas cabrán en su monedero astronómico.

+  En cuanto me levanto y me meto a la regadera, inicia este acuerdo comercial entre Carlos y yo, pues él proveyó la tubería de cobre y las instalaciones eléctricas de mi casa, a través de Condumex.
+   Luego, al encender un cochino cigarro, fabricado por Cigatam, con la primera taza de café del día.
+ Si no hay coche en la casa salgo en bicicleta, para atender algún pendiente. Es una Bimex, naturalmente.
+ Si alguien me invita a desayunar, o invito yo, y vamos a Sanborns, estoy aportando un porcentaje, minúsculo, a su fortuna, que dólares más dólares menos, es de 73 mil millones.
+ Si hago o recibo una llamada por el móvil o por el teléfono de casa, o mandó un mensaje o un mail, si reviso mi cuenta de FB o Twitter. Telmex o Telcel están siempre detrás.
+ Si escucho música de un CD, DVD o Bluray de Mix up.
+ Si viajo a través de carreteras de cuota con el sistema IAVE
+ Checar algún saldo o hacer depósitos o transferencias en Inbursa, también le generan ganancias al libanés.
+ Si con el anzuelo de los 18 sin intereses y 20% adicional de Sears, me embarco con algún electrónico.

   En fin, es el cuento de nunca acabar con esta vida compartida entre Slim Helú, que, dicho sea de paso, genera 270 mil empleos directos y medio millón indirectos en México, y yo, su socio minoritario mortal. Termino esto informando que también, mi socio y yo, tenemos inversiones en los ramos hotelero (Calinda), hospitalario (Vivo Hospitales), de gas natural (Sinca Inbursa), del cemento (Elementia), deportivos (Clubes León y Pachuca) etc.
 
Museo Soumaya, la vena cultural de Carlos Slim Helú


Cuenta con más de 60 mil obras de arte, entre las que
destaca la colección más importante, fuera de Francia,

de Auguste Rodin.
   

miércoles, 25 de junio de 2014

A la viudas ricas hay que buscarles novios

Xavier Q Farfán


Yoko Ono y las matonas de Carolina
Yoko era, digamos, de una belleza exótica.


   El día de ayer, si lo recuerdas amigo lector, platicamos en poco del esfuerzo de Naciones Unidas por amparar a las viudas pobres, y llegamos a la conclusión de que este amparo verbal, y diplomático, no era suficiente. Para una mujer que no sabe qué diablos van a cenar sus hijos esta noche, no es muy útil que el organismo les haya dedicado un día al año. Podríamos preguntar a cualquiera de ellas su opinión a este respecto y su respuesta, si le queda un poco de sentido del humor, podría ser la siguiente:
-Pues aquí mijo, igual de jodidos que siempre, pero muy contenta porque la ONU  me mandó felicitar en la tele, por el Día Internacional de las Viudas; hasta lloré de la emoción, mijo. Cómo no estuvo aquí mi viejo, que Diosito tenga en su Santa Gloria, porque también se hubiera emocionado mucho-.
-Seño, pero si su marido estuviera aquí, vivo, entonces no sería viuda y, pues la felictación de la ONU no sería para usted-.
-Ay muchacho malora, ya me reborujaste toda, mejor lárgate de mi casa-.
   
   El otro lado de la moneda son las viudas ricas, que a pesar del dolor que seguramente les produjo perder a sus cónyuges, la vida no les pondrá las mismas dificultades. Todo lo que se pueda remediar con dinero se remediará, sin duda. Y para lo demás, pues ahí sí quién sabe. Yo personalmente pienso que la viuda o el viudo que no puedan lidiar con el hecho de estar solos, después de un tiempo razonable y cuando la confusión emocional por la pérdida haya pasado, bien podrían buscar una nueva pareja para terminar juntos un proyecto de vida compartido. Todo esto suena muy lindo, pero como dicen en mi barrio, cada cabeza es un mundo y cada quien enfrenta de forma muy particular sus angustias y sobresaltos. Y para variar, como que ya me perdí.
   Vamos a recordar enseguida a algunas de las viudas más notables que anduvieron, o andan, por ahí. Y la primera que se me viene a la cabeza es Yoko, aquella japonesita sumisa -y medio feíta, hay que decirlo- que enamoró ciegamente a uno de los mayores músicos que la humanidad haya conocido; John Winston Lennon. Esta relación, digna del mejor sofá psicoanalítico, terminó abruptamente en 1980, cuando un tal Chapman asesinó a Lennon en la puerta de su casa de Nueva York. Y su viuda, acusada desde antes de haber quebrado aquella memorable fraternidad llamada Los Beatles, se quedó forradísima de dólares. A la Yoko, hasta donde yo me quedé, no se le conocen galanes, a lo mejor por miedo, puesto que una infidelidad post-mortem no se la admiten las Lennon fans.  Como dato adicional, John adoptó el apellido de su esposa y murió siendo John Winston Ono Lennon y este gesto bien pudo ser producto de una ceremonia, de esas que fascinaban a la pareja, en las que podía faltar el sacerdote, pero la mota y los chochos, jamás.
   Otra dama que terminó viuda también por balas asesinas, fue Jacqueline Bouvier, a quien Lee Harvey Oswald le mató al marido en 1963 en Dallas. El difunto se llamaba John Fitzgerald Kennedy y era Presidente de Estados Unidos. Jacqueline o Jacky, como la llamaban, con mucha entereza enfrentó primero la muerte de su esposo, y después su viudez de 5 años. Al final un griego armador de buques riquísimo, Aristoteles Onassis, la enamoró y terminaron en el altar en 1968. Y el matrimonio devino en tempestad, como estaba previsto, pues el galán buscaba prestigio social, abundante en Jacky, y ella buscaba la seguridad que brindan los billetes, abundantes en el galán. Se estaban divorciando cuando la muerte sorprendió al griego en 1975, que antes de la Kennedy había comprado, perdón, conquistado a Maria Callas, soprano helénica que en los 50 era tenida por Diosa.
 
Jackie con su marido, minutos antes
de que lo asesinaran en Dallas.
   Y para completar esta trilogía excepcionalmente soporífera, permítaseme recordar a las Viudas Negras, aquellas que por su amor al dinero repartieron a diestra y siniestra infusiones letales de cicuta y dragontea a sus maridos, para luego regocijarse con opíparos seguros. O lo que es lo mismo, los mataron para quedarse con su lana.
   El caso más emblemático de esta categoría es el de Brynhilde Paulsetter (también conocida como Belle Gunnes), noruega avecindada en E.U., que solita se echó, allá en la primera década los 1900, a un par de maridos legales y a una docena de amantes convocados por medio de anuncios en el periódico, todos amparados con generosas pólizas.
  Por su parte Blanche Taylor Moore se despachó, confirmados, a dos maridos ricos, y a otros tantos sin confirmar. Ella está presa en Carolina del Norte desde 1989 en espera de fecha para su ejecución.
    Finalmente Velma Barfield, ejecutada en 1984 en Carolina del Sur, dio muerte a dos esposos, a un novio, a su madre y a dos ancianos que cuidaba, todo por el maldito dinero de las herencias. C´est la vie.

   Por tu paciencia enorme, querido lector, te regalo esta rolita de Lennon, que hizo en honor a su esposa oriental.


John Lennon - Woman