jueves, 31 de julio de 2014

Van Gogh: ¿prodigio lunático?

Xavier Q Farfán

Genialidad y locura, un vínculo insostenible

  ¡Diez años! Diez años le bastaron a Vincent para construir su prodigioso legado pictórico con el que nos maravillamos ahora y seguramente lo harán muchas generaciones futuras. La genialidad del holandés sólo tuvo un limite: el tiempo, su tiempo corpóreo. Una muerte prematura, a los 37,  fue la única capaz de contener la tormenta cromática de su obra. 
   El 29 de julio de 1890, hace justo 124 años, murió Vincent Van Gogh en Auvers-sur Oise, Francia, considerado uno de los más grandes exponentes de la pintura universal, y cuya obra figura en los mejores museos del planeta. Algunos de sus cuadros son altamente monetizados en el singular mercado del arte; por ejemplo, El retrato del Doctor Gachet vale actualmente unos 116 millones de dólares, nada más.
   En torno al trabajo creativo de Van Gogh se han elaborado las más disparatadas teorías que tratan de explicar su talento y van desde las más románticas, hasta las más temerarias, que lo vinculan con una supuesta locura. Incluso hay quienes piensan que su genialidad fue producto exclusivo de sus desórdenes mentales. Nada más falso.  (Si me lo permites, caro lector mío, en la próxima entrega platicamos un poco sobre el tema de la creatividad, la enfermedad mental y las drogas, para que dejemos claro de una vez por todas que los locos y los mariguanos no son necesariamente genios y que los genios, por su parte, si pueden ser locos o mariguanos)
   Algunos datos acerca de Vincent, que pudieran ayudarnos a entender su vida, su personalidad y su obra.
  • Nació en Holanda en 1853 en Zundert, Holanda-
  • Fue un estudiante mediocre e irregular hasta los 15, cuando abandonó la escuela.
  • A los 25 se hizo pastor protestante, como su padre, y llegó a ser misionero en Bélgica.  
  • Con su hermano menor, Theo, tuvo siempre una dependencia económica y afectiva, casi patológica.
  • 650, el número de cartas escritas a su hermano.
  • Pintó alrededor de 900 cuadros e hizo casi 1600 dibujos.
  • Con la idea de fundar un taller de artistas, invitó a Gauguin a vivir en su casa de Arles.
  • En una pelea doméstica Gauguin cortó el lóbulo de una oreja a Vincent.
  • El cuadro Viñedo rojo, fue el único que vendió en vida, por 400 francos.
  • Su estilo transitó por la paleta oscura, expresionismo, impresionismo, puntillismo y empaste.
  • Murió a causa de un disparo de revólver, que aparentemente él mismo se dio, según su propia versión.
    Vincent Van Gogh. (1853-1890)

martes, 22 de julio de 2014

"Parral me gusta hasta para morirme": Pancho Villa

Xavier Q Farfan

La Cripta y el Mausoleo vacantes de mi General

   Dicen por ahí que debemos tener mucho cuidado con lo que se deseamos de corazón ferviente, porque más temprano que tarde se nos cumple. Sin importar la categoría de nuestros anhelos, sublimes o ridículos, invariablemente se materializarán cuando se solicitan con tal vehemencia que a Diosito no le queda más remedio que aflojar. Disculparás, ilustre lector, el lenguaje llanero pero el día de hoy no amanecí exquisito, como de costumbre.
   A todos nos puede suceder que cualquier tarde, de repente, se nos conceda un sueño tenazmente trabajado. Así le pasó a mi General Villa hace exactamente 91 años, cuando lo asesinaron en calles de Parral, Chihuahua (Capital del Mundo, para mayores datos). Resulta que uno de los sueños más largamente acariciados de Francisco era morir en aquella ciudad cosmopolita. "Parral me gusta hasta para morirme", decía. Y se la cumplieron, a balazos, el 20 de julio de 1923. Y ahí se quedó el General, para su descanso eterno, en la tierra de sus amores. Aunque sea de forma simbólica.
   En efecto, su reposo en el suelo parralense es simbólico puesto que su tumba en el Panteón Dolores está vacía, porque en 1976 algún picudo del gobierno de entonces se llevó los restos de Villa al Monumento de la Revolución, en la Ciudad de México. Abandonada y todo, a la tumba no le faltan visitas todos los días. Perdida entre millares de lapidas de muertos distinguidos, y no tan distinguidos de Hidalgo del Parral, la última morada del Centauro del Norte es tan sencilla como un muro de fondo y una placa al frente que informa del famoso ex-ocupante. A la derecha del muro, en un obelisco de la misma altura figura una, desafortunada para mí, réplica en relieve de su máscara mortuoria.
   Diez años antes de morir, supongo que en su minuto faraónico, mi General Villa mandó construir en la ciudad de Chihuahua un pretencioso -y a últimas fechas contencioso- mausoleo en el que habrían de quedar sus restos mortales, según sus deseos expresados a los allegados. Levantada en terrenos del antiguo cementerio de Nuestra Señora de la Regla, la cripta es del estilo "más te vale que me guste", pedido por el revolucionario al constructor. No es necesario decir que el arquitecto entregó una pequeña maravilla neoclásica.
   Pero ¿por qué el deseo de Pancho Villa de morir en Parral, y luego que sus restos fueran llevados a Chihuahua? Esa es una muy buena pregunta para la que no tengo respuesta cierta. Eso sí, puedo especular un poco al respecto e imaginar que en su fuero interno, finalmente fuero interno de militar, el General deseaba encabezar una procesión fúnebre desde la cuidad minera hasta la Capital y darse un baño final de pueblo, para terminar en su mini catedral personal. Quién sabe. Lo cierto es que su personalidad siempre fue polémica y muchas son las leyendas, los mitos, los cuentos que a lo largo del tiempo se han ido tejiendo en torno suyo. La verdad final se la dejamos a biógrafos e historiadores para que ellos solitos se hagan bolas.

La Tumba de Villa, en Parral. Vacía desde 1976.

El Mausoleo que el General se mandó a construir
en Chihuahua y que nunca ocupara. 


Para terminar, un corridito. Faltaba mas.
      
                                  

    
   

domingo, 20 de julio de 2014

Carta al hombre que derribó el avión de Malaysian Airlines

Chihuahua, Chih., Méx. a 20 de julio de 2014

Carta dirigida a la persona que derribó el avión malayo.

   Le parecerá extraño, caballero, que alguien le escriba una carta desde México, sobre todo en estos momentos que todos lo señalan a usted como responsable de matar a las 298 personas que viajaban en el jet de Malaysian Airlines Le dicen asesino porque usted disparó el misil que derribó al aeroplano. Sin embargo, yo no le escribí esta carta para culparlo ni juzgarlo de nada; se la escribí con el único propósito de compartirle algunos puntos de vista que,  a la luz de los hechos, no se si sean pertinentes pero igual lo haré.
   Ignoro si sea ruso, ucraniano, palestino, inglés, coreano, mexicano o portugués, y saberlo ahora carece de la menor relevancia; tampoco importa mucho a cuál bando pertenece ni cuál sea su grado militar, si lo tiene. Mucho menos importa en qué guerra milita, mi señor, pues los resultados de su acción no podrán ser cambiados un milímetro o un segundo siquiera, por más explicaciones que busquemos. Sencillamente usted jaló el gatillo del arma y murieron 298 humanos, 80 de ellos, niños.
   No obstante, me gustaría comentarle, sin que esto se interprete como una justificación, que un reducto muy íntimo y personal mío, sin identificar ni ubicar, me dice que usted jamás hubiese activado su misil de saber que el objetivo era derribar una avión colmado de personas, casi trescientas. Me resisto a creerlo y quiero suponer que soló obedeció una orden de alguien que tampoco sabia nada. Bien pudo ser una miserable confusión en una guerra miserable, que como todas las guerras, se reduce a una perversa disputa territorial. Aunque ya no es tiempo de imaginar panoramas alternos, ahora que sabe el resultado supongo que sus remordimientos son insoportables y que daría cualquier cosa, incluso su vida, para cambiarlo. Esto, caballero, lamentablemente no funciona así.
   En una guerra, usted lo sabe, la responsabilidad se hace anómina, se generaliza, pues. Y paradójicamente, cuando se generaliza se extingue. Así, encontrar y enjuiciar a responsables de crímenes como el que usted cometió, resulta muy complicado, cuando no imposible. Sin embargo, y yo espero que ése sea el caso, si usted llega a enfrentar un juicio, civil o militar o lo que sea, seguramente que la condena será atroz y le hará pagar su responsabilidad, pero la culpa no. Esa se quedará con usted, insidiosa, intratable, incurable hasta siempre, y todo por no detenerse a pensar ¡un solo segundo! en las consecuencias de su acto, previsibles además. Negarse a disparar un misil sin saber a qué o a quién, bien vale la pena una cachetiza, o que lo degraden, o que lo encierren en una celda inmunda un par de meses, Cualquier castigo parece ahora apetecible ¿verdad, amigo mío? Es una lástima que sea demasiado tarde.
   También es muy tarde para ponderar algunas posibilidades, reales, que se pudieron presentar entre las personas que viajaban en el avión y usted, pero aún así se las voy a mencionar.
   No es descabellado pensar que la vida de alguien muy cercano a usted: un amigo, su hermana, su tío o su esposa dependa de un tratamiento para el VIH, o usted mismo, sin saberlo puede ser portador del virus y más adelante requerir de un medicamento, por ejemplo. La nave que abatió con su arma llevaba a los mejores hombres del mundo en el campo de la investigación del Sida, luego entonces el remedio para sus amigos, tan urgente, se aplazará indefinidamente. O piense, hombre, en uno de los niños de abordo, que bien pudo ser el futuro socio de su hijo de una empresa multinacional basada en Praga, en Kiev, o en Roma, no importa, y por la que usted seguramente seria un padre orgulloso. Pudiera ser, por qué no, que los hijos de sus compañeros militares fueran empleados o ejecutivos de ese negocio ejemplar. Ahora ya no, pues usted se encargó de aniquilar esta prometedora sociedad.
   Esos mismos niños quizás serían rivales o compañeros en un encuentro de campeonato de futbol o basquetbol y al final del mismo felicitarse sin importar quién fuera el vencedor. Hay cosas en la vida, caballero, en las que ser un ganador o un perdedor es un asunto meramente anecdótico. O tal vez su hija terminaría casada con ese niño holandés o aquel malayo; de ese matrimonio bien pudiera nacer un Premio Nobel de Física, o un virtuoso del chelo, o un astronauta, o un misionero. Pero todo esto, amigo mio, todo esto ya no podrá ser porque usted se encargo de torcer este destino venturoso.
  Finalmente, señor, le quiero avisar que entre las vidas que se perdieron en la aeronave, también iba la suya, porque a partir de ahora usted ya no tendrá paz. Se lo prometo, sin conocerlo siquiera, que la culpa lo perseguirá de noche y de día, siempre.
   
Atentamente
Xavier Q Farfán

sábado, 19 de julio de 2014

Tenemos tres nuevos partidos. ¡ Yuuupi!

Xavier Q Farfán

Con la novedá, que el Peje no se va a La chingada

   ¡Que por favor alguien me diga a quién felicito! Estoy tan contento que no me importaría gastar mi quincena en pagar una publicación en algún diario nacional para hacerlo. Quien haya sido, o quienes hayan sido, por Dios, de veras que se merecen eso y más. Hacía mucho tiempo que no recibía una noticia tan buena; creo que desde que me dijeron que no era adoptado. Lo supe desde ayer por la mañana cuando me llegó un post de La Jornada, y luego otros del El Universal y de CNN. Apenas los leí y me invadió una dicha indescriptible, y contagiosa, parece, porque en cuanto se los conté a los amigos, también se pusieron muy alegres; tan alegres que no dudaron nadita en cooperar para el manifiesto del periódico. Y como diría aquel comentarista formidable del futbol, Angel Fernández: ¡Me pongo de pie!
   Entenderás, paciente lector, que no te haya compartido la buena nueva de inmediato como se debe hacer en estos casos, pero el festejo empezó ayer mismo y una cosa llevó a la otra, y a la otra, hasta este momento cuando, ya más sereno, me dispongo a darte el parte de novedades. Sucede que los caballeros consejeros del INE (antes IFE, o sea la mona con vestido nuevo) aprobaron el registro de tres nuevos partidos. ¿Puedes creerlo? Si con siete era una felicidad enorme, con diez me voy a hacer multiorgásmico, ni duda cabe. ¡Que bárbaros! De veras que a estos señores los deberíamos inmortalizar con una estatua grupal. 

   De esta generosa decisión, lo que más me agrada es la posibilidad de que Andrés Manuel y su arrolladora banda Morena se apunten para la competencia presidencial de 2018, que por lo que se ve, será muy divertida con tantos candigatos, perdón, candidatos. Y por añadidura, el registro de Morena como partido y su eventual tercera nominación, exime al Peje de su promesa, aquella de irse a La Chingada, ese rancho tan bonito que heredó de sus abuelos en Chiapas, en caso de no ganar la Presidencia en 2012. No, el Pejito ahora ya no está obligado a irse tan lejos. Es más, como dicen  los chavos: te queremos mil wee, TQM, ATM, XOXXOXOO. la tercera es la vencida, y si no, no hay quinto malo, etc. De antemano, todos sabemos que Andrés Manuel no va a ganar, pero no hay que decírselo todavía.
   Luego de la tremenda noticia, espero que hayas salido de tu pasmo feliz, amigo lector, pues también te quiero contar que hay algunos ingratos que están hechos una furia con los tres nuevos partidos; dicen que es el colmo de la desvergüenza, que cómo es posible que el INE nos endilgue otra generación de vividores, que el horno no está para bollos, que con los partidos que había era suficiente para sangrar las arcas públicas, que los nuevos partidos terminaran, al igual que sus hermanos mayores el PT y el PVEM, como negocios familiares que venden sus franquicias estatales por millones al mejor postor, como si fueran Wallmart o las Farmacias Guadalajara.
   Sus razones han de tener para estar tan enojados, pero sospecho que se equivocaron de país, pues el nuestro, con el espléndido baño perenne de dos océanos y el subsuelo atascado de petroleo y metales preciosos, no puede ponerse mezquino para patrocinar a los tres nuevos partidos. Gracias a Dios hay para eso y para mucho más, adió. Además nuestros líderes ya dejaron bien claro que México va muy bien: que se están abatiendo la pobreza y el desempleo, que todo mundo quiere invertir aquí, que ya gozamos de una buena seguridad pública, que los servicios básicos tienen cobertura universal, que la cuestión médica y de salud está resuelta, que el saldo de Telcel o Movistar ya no se esfumará de nuestros celulares, como por arte de magia y que finalmente, en la cima de la felicidad, esa sensación de que nos están viendo la cara de idiotas cada vez que cargamos gasolina, la vamos a cambiar por el deseo repentino de cantarles el Himno Nacional a las rendichicas (1)
   Así que entregar 36 millones de pesos a cada unos de los nuevos partidos para sus chicles de los meses que quedan del año, es pecata minuta. Es como quitarle un pelo al gato. Y además tener 10 partidos políticos es una privilegio que sólo los mejores nos podemos dar porque, si recordamos, los países más jodidones del mundo sólo tienen dos, acaso tres. Namasté.

PD. Yo se que tú lo notaste, paciente lector mío, pero habrá quien no entienda de sarcasmos. Sorry.

(1) Las rendichicas son las amables y hermosas despachadoras de gasolina, según esto muy honestas, que atienden algunas estaciones en Chihuahua.


MORENA, el Humanista y Encuentro Social. 

Los nuevos partidos en México. Saldrán tan caros como
tener un hijo tonto en el ITESM o en la Anahuac. Al tiempo.


jueves, 17 de julio de 2014

Otra vez, el boy scout se salió con la suya

Xavier Q Farfán

¿Era muy importante viajar a Luna?

    Su espíritu aventurero y explorador le ha permitido al hombre escalar las montañas más altas de la tierra, bucear en los abismos marinos más profundos y viajar hasta la mismísima luna. De todos estos lances fabulosos, en particular los viajes espaciales, la humanidad ha recibido múltiples beneficios, que aunque son colaterales, no dejan de ser muy útiles. Así es, amigo lector, y más allá de la mezquina apreciación de algunos que dicen que tanta curiosidad y tanta exploración no se justifican mientras no se hayan resuelto los problemas más acuciantes del mundo, el balance de los resultados es favorable después de casi cinco décadas.
   Hace justamente 45 años despegaba de Cabo Cañaveral, Florida, la misión XI del Proyecto Apolo. La tripulación de la nave que habría de posarse en la superficie de la luna al cabo de cuatro días estaba compuesta por los astronautas Neil Amstrong,  Michael Collins y Buzz Aldrín. En una prodigiosa demostración de la capacidad tecnológica humana de entonces, estos hombres consiguieron depositar suavemente al módulo lunar Aguila en el Mar la Tranquilidad de nuestro satélite. Una vez más el boy scout que todos llevamos dentro se había salido con la suya, ahora con objetivos más allá de nuestro planeta. En la luna, sus primeros visitantes dejaron un testimonio de su hazaña espacial en una placa: "vinimos en paz, a nombre de toda la humanidad".
   Desde el 21 de julio de 1969, cuando Neil Amstrong pisó por primera vez el suelo selenita, a esta parte, muchas cosas han sucedido en torno a la carrera espacial del hombre, cuyo límite, afortunadamente, es no tener límites. Algo así como la frase del otro Buzz: "...al infinito y más allá". Y para que refresquemos la memoria un poco, lector scout interplanetario, echemos un ojo a los siguientes datos.
  • Doce humanos han pisado a la luna.
  • Misiones que han alunizado con éxito: seis (todas de los E.U.)
  • "Un pequeño paso del hombre pero un gran salto de la humanidad" dijo Amstrong al pisar por primera vez el suelo lunar.
  • Dos toneladas de "basura" humana se han quedado en la Luna desde 1969. Desde desechos corporales, banderas y antenas, hasta un detector sísmico lunar.
  • Algunas personas sostienen la Teoría del Show, que dice que la llegada del hombre a la luna fue un montaje televisivo.
  • El ruso Yuri Gagarín fue el primer humano en viajar al espacio exterior cuando en abril de 1961, a bordo de la nave Vostok, logró orbitar a la tierra.
  • El artefacto humano que más lejos de la tierra ha llegado es la sonda Voyager I, que en 2012 cruzaba los linderos de nuestro sistema solar.
  • Basura espacial: más de 16 mil objetos mayores a un cm. orbitan la Tierra. (restos de cohetes, herramientas, satélites dañados, etc.) 
  • En 1965 la sonda Mariner pasó cerca de Marte y envió las primeras imágenes a la Tierra.
  • En 1971 la dispositivo Mars 3 ruso pudo llegar a la superficie del Planeta Rojo.
  • Los rover Spirit, Opportunity y Curiosity son robots-laboratorio estadounidenses que actualmente recorren la superficie marciana analizando el terreno y enviando fotos.
  • La NASA elaboró una lista de más de 700 spinoffs, o sea ejemplos de aplicaciones en la vida ordinaria de los humanos, resultado de la investigación espacial.



El Comandante Neil Amstrong en el Mar de la Tranquilidad.

Curiosity explorando Marte.

miércoles, 16 de julio de 2014

Reflexión profunda: Prohibido "metichar" en casa de los recién casados.

Xavier Q Farfán

Cosas de la tecnología

   Este video debió cerrar el apunte de más abajo, pero ya me perdí. Lo dicho, soy una papa.


Dejemos a lo novios en paz

Xavier Q Farfán

Nadie aprende en cabeza ajena, que quede claro

   ¿Alguna vez, único lector mío, te han pedido de la manera más atenta que aprendas de la experiencia de los demás? A mí me lo sugieren todos los santos días, pero ¿qué crees?, parece que se lo sugieren a una tapia: no hago caso y prefiero confirmar en carne propia la conseja popular aquella que dice que "nadie aprende en cabeza ajena". Entendería si tu respuesta fuera "yo sí aprendo en cabeza ajena", y espero que tú también entiendas que no te crea.
   Este refrán encierra, en sus cinco vocablos, una verdad irrebatible de la condición humana: todos sentimos que con nuestra fórmula secreta personal, habremos de tener éxito en cualquier asunto de la vida y que las experiencias de los otros no sirven. Y esto, aunque parezca un contrasentido, es la sal del mundo porque gracias a que somos remisos a esta recomendación, somos mejores y más creativos. Los grandes logros, los avances técnicos, las hazañas humanas se las debemos a quienes tercamente la desoyeron. ¿O tendría sentido y vigencia un refrán que dijera "todos aprendemos en cabeza ajena"? Por supuesto que no y de ribete, seria muy aburrido.
   Entonces resulta tiempo perdido el que nuestros padres, o nuestros amigos, o nuestro maestros ocupan en darnos el consejo de aprender en cabeza ajena; están, al estilo de Juan el Bautista, predicando en el desierto. Incluso los incontables manuales que leemos, las conferencias a las que asistimos, los cursos en que nos inscribimos y las clases de la Universidad, cuyo fin primero es enseñarnos algo, resultan sólo datos accesorios porque siempre terminamos haciendo lo que creemos mejor, o sea, lo que nos da la gana.
   Pero, ¿por qué, las mamás sobre todo, y pese a saber que no servirá de nada, insisten en recordarnos que aprendamos en cabeza ajena? Muy sencillo, porque son nuestras madres y no entenderían la vida si no nos abruman con mil consejos que no seguiremos y, encima, haremos exactamente lo contrario. Y además porque saben que tarde o temprano tomaremos una mala decisión que nos traerá sufrimiento. "Mijo, para qué estudias Derecho si vas a acabar de político muerto-de-hambre; mejor busca una carrera técnica" o "Mija, no se vaya a casar con el flojo borracho de su novio porque no va cambiar nunca, yo se lo que le digo".  Invariablemente el muchacho terminara como abogado y político muerto-de-hambre y la chica se casará con el vago, no porque les guste la mala vida, sino porque tienen el firme propósito de cambiar los pronósticos maternos adversos, por otros felices. Sin embargo, en ocasiones no resulta.
   En el tema de las relaciones familiares esta recomendación ancestral cobra mayor relevancia y es, justamente, donde menos se aplica. Ni por error se admite una sugerencia materna respecto, por ejemplo, a los planes de matrimonio que tenga el hijo. Desprovisto como está de sentido común y sensatez durante los preparativos nupciales, no repara en la importancia de la decisión que ha tomado y que obligadamente le marcará el resto de su vida. Su visión del futuro es optimista y supone que su relación será una luna de miel interminable. Ni por un segundo piensa que los errores o aciertos de los demás le pueden servir de algo. A él no, ni a su nueva vida.
   Concluyamos pues que la mayoría de los hijos que se va a casar no obedece el mandato del refrán -los más juiciosos sí lo hacen, para confirmar la regla- y concluyamos también que la mayoría de las madres lo recitarán a sus hijos casaderos, aun sabiendo que nos le harán el menor caso. Es como una ley no escrita que las partes fingen que cumplen y todos tan contentos. Y todos estaríamos más contentos aún, si a esta ley la complementamos con otra que se deberá cumplir religiosamente: los padres de los nuevos esposos no deberán inmiscuirse en sus asuntos. Punto. Y aplica desde el momento que la hija o el hijo salgan de la casa materna y emprendan su aventura conyugal. Para ayudar a los desconsolados papás, ojalá sirvan los siguientes puntos
  • La mamá dirá al hijo que se casa: "aprende en cabeza ajena, muchacho". Con esto, la señora habrá matado a dos pájaros de un tiro: primero, cumple con su deber de madre responsable y amorosa de aconsejar a su crío y segundo, disfrutará de lo lindo cuando su muchacho regrese cacheteado a casa y le recuerde: "te lo dijo, muchacho".
  • Cuando el hijo sale de la casa para ir a vivir con su flamante esposa, termina el contrato mama-hijo. Y aunque no lo hace, la mamá se podrá negar, de ahora en adelante, a lavar la ropa de su hijo.
  • La obligación del hijo de lavar los platos de la cena, queda suspendida desde el momento que abandona la casa materna, hasta el día que regrese a casa cacheteado.
  • El matrimonio novato es una sucesión sanísima de prueba-error-prueba-éxito, que no requiere de asesorías externas.
  • La elección de los muebles y demás enseres de la nueva casa es exclusiva de la pareja. Las únicas opiniones aceptadas serán: "qué bonito...", "qué bien combina...", "qué original..." (aunque no sean ciertas).
  • Las mamás deberán recordar que su retoño no se casó con una cocinera cuando vean a la nuera poner cebolla de más a las enchiladas. Pueden pensar, si es su deseo, algo como esto: "esta pendeja ya le puso cebolla de más...". Pero sólo pensarlo, porque decirlo es políticamente incorrecto.
  • El padre nunca dirá a su hija que su esposito querido es un inútil, pues es de mala educación. Un par de meses después la muchacha le reclamará por qué no lo hizo. Así pasa.
  • El hijo no se casó con la señora que lava y plancha ajeno, así que cuando su progenitora lo vea con la camisa arrugada, sólo hará mutis elegantemente.
  • El hijo se presentará, si es metrosexual, en la casa de su mamá con un altero de ropa para que se la planche. Esto se hace, huelga decirlo, a escondidas.
  • Las visitas al nuevo matrimonio son más bien esporádicas, nunca sorpresivas.
  • Los nombres de sus hijos los escogen los padres, no los abuelos.
  • La casa de los abuelos no es guardería.
  • En caso de violencia física, verbal, emocional, económica o sexual por parte de cualquiera de los dos, los padres deben intervenir ipso-facto y dar por terminada la relación. En esos casos las segundas oportunidades no aplican ni aplicarán nunca. He dicho.
   Y mejor aquí le corto, lector recién casado, porque ya me están zumbando los oídos y cuando me zumban los oídos es hora de ponerme a lavar los platos. Pero antes te dejo una reflexión muy profunda acerca del tema con el que te anestecié esta noche, hermosamente lluviosa.